Quizás nunca habías oído hablar del concepto de “incubadora de estrellas” pero este lugar del Universo donde nacen los astros brillantes seguramente te suene, y mucho. 

A unos 7.000 años luz de nosotros se encuentra la llamada Nebulosa del Águila, ¿te suena? No pasa nada, te lo resumimos para llegar a lo interesante: esta nebulosa se encuentra en la constelación de Serpens y, como toda nebulosa, está formada por una masa de gas muy frío (hidrógeno en su mayoría) y otros elementos químicos que forman el polvo cósmico. Dentro de ella, podemos encontrar uno de los cuerpos más famosos de los últimos tiempos: Los Pilares de la Creación. 

Hace 25 años, en abril de 1995, el telescopio espacial Hubble tomó unas fotografías históricas que cambiaron la percepción que la población general tenía del Universo, y la imagen se convirtió en un icono del Siglo XXI. ¿Y por qué te hablamos de Los Pilares de la Creación?Además de porque esta fotografía acaba de cumplir 25 años y queríamos recordarla, es porque su nombre viene de un hecho muy destacable: en estas columnas se puede ver cómo nacen una gran cantidad de estrellas, como si de una enorme incubadora se tratase.

Así es, muchas de las nebulosas de las que tanto hemos oído hablar son el lugar donde se empiezan a crear las estrellas más jóvenes: la Nebulosa de Orión o la Nebulosa del Águila son quizás las más conocidas, pero hay muchas otras que llevan a cabo el mismo proceso. 

Como hemos dicho antes, las nebulosas estaban formadas por una gran cantidad de hidrógeno; las piezas empiezan a encajar si tenemos en cuenta que la composición básica de una estrella es hidrógeno y helio. La fuerza de la gravedad hace el resto, las partículas de hidrógeno empiezan a juntarse alrededor de un núcleo, este núcleo empieza a ganar presión (y por tanto temperatura) debido a las partículas cada vez más juntas y, finalmente, cuando el calor deja paso a la fusión nuclear del hidrógeno, este empieza a crear helio y ¡voilà! la estrella ya está creada. 

El conocimiento que tenemos del Universo y su comportamiento está avanzando a pasos agigantados en los últimos años gracias, en parte, a la tecnología. El mismo telescopio Hubble que captó Los Pilares de la Creación allá por 1995 volvió a capturar estas nubes en 2015 con un avance tecnológico impresionante de sus componentes, pudiendo captar con sensor infrarrojo la gran cantidad de estrellas del interior de las nubes.

Nuestro telescopio protagonista de hoy también lanzó un interesante proyecto por su reciente aniversario que nosotros ya hemos probado. Quizás no fuera la Nebulosa del Águila, pero ¿quieres saber qué estaba viendo el Hubble el día de tu cumpleaños?

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